jueves, 26 de enero de 2023

MÁGICO OSASUNA - SEVILLA 25-I-2023

No es habitual en esta plataforma comentar los partidos de Osasuna en Copa de S. M. el Rey. Pero dado que no hubo comentario por el partido del Elche, se lo debo a mis lectores. Hoy el equipo de todos los navarros ha conseguido una hazaña al alcance de pocos al ganar 2-1 a un buen Sevilla. De momento, los rojillos están entre los cuatro primeros mejores equipos del campeonato de España. La noche gélida, a horas intempestivas y de tiempo gris no ha podido con los 19.724 osasunistas congregados en el estadio de El Sádar.  Aunque el chocolatito ofrecido previo al partido tiraba más a fresquito, los bravos jugadores osasunistas han congraciado a su público con un épico duelo de ciento veinte minutos.

Mucho se podría hablar de tácticas iniciales, de jugadores, momentos, decisiones arbitrales discutibles, de errores, aciertos, aficionados gili... y un sin número de lances acaecidos sobre el césped del templo rojillo. Un partido de emoción, no apto para cardíacos, sufrido, apasionante y resuelto favorablemente es lo que queda en la memoria de los navarros amantes del balompié. Los nombres de los héroes se escribirán hoy con mayúsculas y tono dorado: Sergio Herrera, Moncayola, Unai García, David García, Juan Cruz, Lucas Torró, Moncayola, Moi Gómez, Kike Barja, Chimy Ávila, Kike García, ANTE BUDIMIR, DARKO BRASANAC, RUBÉN GARCÍA, EZ ABDE, DIEGO MORENO Y ARIDANE

No es para menos pues supone mucho para un club como el C. A. Osasuna y su afición. La felicidad colma las almas de los bravos osasunistas en la madrugada tras una noche para el recuerdo. Se ganó aprovechando mejor las oportunidades que el adversario, se supo defender cuando más hacía falta y se sobrepuso en las contrariedades. Lo que cuenta es el resultado tras el pitido final, un luminoso que certificaba la victoria rojilla. Algarabía, gozo, satisfacción, emotividad, alegría, gloria y saberse de los mejores de España es lo que ha quedado tras un partido memorable.
 
La afición ha honrado a sus jugadores, quienes brindaron una vuelta al ruedo como los mejores toreros que han cortado dos orejas y el rabo. Salida por la puerta grande, flashes de los fotógrafos, periodistas a la búsqueda de las primeras declaraciones de los héroes, aplausos por doquier, niños buscando hacerse la foto con sus ídolos y comunión total entre jugadores e hinchada es lo que se vive por haber cuajado una actuación sensacional. 
 
Hoy el orgullo pamplonés, navarro y rojillo sale a relucir y pasea por calles, avenidas, plazas y parques; no hay lugar o rincón del viejo reino donde no se hable de la épica de la noche del veinticinco de enero. No importa ir al trabajo con un madrugón cuando se sabe triunfador; los compañeros te felicitan, te honran y te desean lo mejor. 
 
Esto es Osasuna y por eso nunca va a morir. Gestas como estas son las que hacen grande a un club. Queda todavía más y esperemos que mejor. No será cosa fácil pero el reto merece la pena. Se hace o no se hace, pero no se intenta.  Los jugadores han  manifestado estar dispuesto a todo y contra todo, sea quien sea. La profesionalidad exige marcarse retos mayores y así lo pide la afición. La copa gana pulso a la espera de lo que se haga en liga. Dos competiciones, dos retos a dilucidar. Difícil pero apasionante. Solo ante la dificultad se crece, se agiganta el alma, se amplían los horizontes y se sabe ir a más. 
 
Resuenen las campanas de la Catedral, bríndese este triunfo a San Fermín y San Francisco Javier, baile la comparsa de gigantes y cabezudos, redoblen tambores, que se oigan las cítaras, oiganse trompetas al amanecer, escuchesen salvas desde la ciudadela...Todo es poco para agradecer la gran noche futbolera que nos han hecho vivir los jugadores rojillos. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar dohaeris.

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sábado, 14 de enero de 2023

RESOLUTIVO OSASUNA - MALLORCA 14-I-2023

Victoria rojilla en la decimoséptima jornada de la liga Santander. Osasuna doblegó a un Real Mallorca en un partido gris, de esos en los que lo mejor es el resultado. Los 19.887 espectadores han podido disfrutar del triunfo osasunista tras el empate cosechado en Bilbao. Esto permite avanzar a los nuestros y consolidarse entre los diez primeros equipos de la primera división. Efectivamente, lo más importante es el saldo con el que se cierra esta semana; un punto el lunes y tres más el sábado. Muchas pegas se pueden poner a los jugadores y cuerpo técnico, pero todo queda en nada a la vista de los resultados finales. A fin de cuentas lo que prima es cómo se termina tras el pitido final de todo.

Arrancó Osasuna con Aitor Fernández, Diego Moreno, Aridane, David García, Manu Sánchez, Lucas Torró, Aimar Oroz, Moi Gómez, Abde, Chimy Ávila y Ante Budimir. El plantel prometía puesto que los once eran muy parejos a los que jugaron en San Mamés. Salieron ordenados y decididos a buscar la portería mallorquinista, pero las jugadas de peligro tardaron en llegar merced a la línea de cinco defensores propuesta por el "vasco" Javier Aguirre. 

El visitante contenía y trataba de buscar contras rápidas con las que sorprender, si bien apenas inquietó el marco de Aitor Fernández a lo largo y ancho de los noventa minutos. Lo más destacado ante el marco balear para los nuestros fue un cabezazo sin alma de David García y una  fallida ocasión de remate para Diego Moreno en la primera mitad. Poco más deparó el cuadro pamplonés. Faltaba más pegada cara arriba y mayor desborde (Abde tardó algo en aparecer).

Por fortuna para los rojillos, la reanudación no pudo empezar de mejor manera. Para el cuarenta y siete ya ganaba Osasuna merced a una buena jugada dentro del área en la que Aimar Oroz cogió la pelota, la controló y remató a puerta. Se colocaba el partido donde se quería; los locales controlaban pelota y espacios y los cambios de los mallorquinistas apenas fructificaron porque el cancerbero osasunista no tuvo que esmerarse demasiado.

Con todo, no se volvió a ver una ocasión clara de gol hasta el minuto ochenta por medio de Kike García, quien ganó la espalda a la defensa pero su disparo cruzado al segundo palo salió fuera por poco. Este es un dato a señalar. Por un momento, los nuestros parecían la 'xavineta' pues marcaban un tanto pero no sabían cómo anotar un segundo. Del cuarenta y siete al ochenta no se vio nada claro en ataque por parte de los osasunistas, algo a tener en cuenta de cara a futuros partidos.

Faltó mayor valentía para arriesgar algo más en la vanguardia. No son pocos los que se decepcionan con Ante Budimir y su poco juego ofensivo, pero lo cierto es que no son muchas las oportunidades que se crean cerca del área rival. Esto provoca que un jugador de área como el croata esté desaprovechado. La carencia de ideas en ataque es algo preocupante; no basta con marcar, hay que apuntalar. Había petróleo pero no se ha refinado (Budi, Chimy, Kike García, etc.) a pesar del buen juego de los Aimar Oroz y Moi Gómez en sus posiciones (sin duda, los mejores del encuentro). Se ha finalizado el partido pidiendo la hora a riesgo de que en los últimos minutos sobreviniera un susto de los que te dejan la cara desfigurada. 

En cualquier caso, volvemos a lo dicho en el primer párrafo. El marcador señala triunfo y eso cuenta a la postre. Mientras se gane, toda crítica puede ser irrelevante. También es de justicia reconocer que tampoco ha sido un desastre de partido o que no se haya sabido contener al contrincante cuando ha sido necesario. El pragmatismo es lo que cuenta en esta ocasión por encima de la ortodoxia en el juego. 

Osasuna suma y sigue colocándose por encima del Bilbao. La zona baja de la tabla queda lejos. Así se está y así se espera que continúe la cosa. Dadas las circunstancias no se puede pedir más, o sí. Paso a paso. Tal y como se ha hecho hoy. Esa es la tónica que debe prevalecer de aquí al final de temporada. Este y el anterior partido han resultado deslucidos pero provechosos. 

Nada más que añadir sino celebrar por todo lo alto el primer éxito del año en el Sádar. Osasuna sigue con la racha positiva que dejara al término del año pasado. Asimismo, vemos que jóvenes jugadores como Aimar Oroz o Diego Moreno parecen asentarse en el equipo, lo cual siempre es buena noticia ahora que otros buques insignia del club -Roberto Torres- han terminado su etapa rojilla. Esperemos que este buen relevo generacional también se dé en los resultados. Por de pronto, así siiiiiiiiiiiiiiií. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar dohaeris.

Recordad el análisis de los mismo en Navarra.com:

Osasuna mejora con Aimar, pero todavía falta

martes, 10 de enero de 2023

RENTABLE BILBAO - OSASUNA 9-I-2023

Buen resultado del C. A. Osasuna ante el Bilbao en la decimosexta jornada de la liga Santander. Un empate a cero goles es lo mejor que se llevan los rojillos en su visita a San Mamés. Lo demás no ha existido; es decir, el fútbol. Unos leoninos superiores a los navarros, un juego conformista de los de Yagoba Arrasate, nulas individualidades y apenas peligro osasunista es todo lo que resta de contar del choque de esta noche. Salir vivos del coso bilbaíno tiene su mérito. Se jugó mal pero se sacó algo positivo, si bien tendrá que rentabilizarse este fin de semana ante el Mallorca en el Sádar.

Saltaron al campo Aitor Fernández, Diego Moreno, Aridane, David García, Juan Cruz, Lucas Torró, Moncayola, Brasanac, Abde, Moi Gómez y Ante Budimir. En principio este once se estiraba, no se quedaba en su campo y buscaba llegar a puerta. Con todo, fue el Bilbao quien demostró tener más oficio teniendo más la pelota, dominando espacios y generando ocasiones de gol. 

Todo ello provocó que Aitor Fernández tuviese que ganar protagonismo a cada minuto que pasaba. En efecto, el guardameta rojillo supo defender su portería y se lució bajo palos a pesar de errores defensivos como los que le propinó Aridane. Se generaban muchas dudas porque los rojiblancos parecían ser el único equipo sobre el césped y se presumía que marcarían en cualquier momento. San Fermín evitó que así fuese.

La segunda parte aumentó más lo visto en la primera. El Bilbao dominó de principio a fin y Osasuna sólo tuvo un córner y una ocasión clara para marcar -pero errada- por parte de Manu Sánchez sólo ante Unai Simón. Lo demás fue sufrimiento a mansalva pero con cierto orden no exento de varios sustos. Los cambios obedecieron a mantener el resultado. Así Aimar Oroz, Rubén García, Kike García, Manu Sánchez y Pablo Ibáñez se dedicaron a apuntalar el punto en disputa. 

No dio más de sí el conjunto rojillo que, cuando menos, hizo algo más que el partido pasado en Anoeta ante la Real Sociedad. Los cambios del Txingurri Valverde de poco le sirvieron y eso que sacó a tres navarros para contrarrestar la fortaleza defensiva navarra. Pero navarros contra navarros no se repelen. Está claro.

Osasuna suma un punto de seis posibles en las dos últimas jornadas. El próximo encuentro será, por consiguiente, de vital trascendencia si se quiere seguir en una posición cómoda en la clasificación. Eso sí, veremos cuanto generan los jugadores osasunistas cara a puerta. Hoy jugadores como Budimir han estado desaparecidos (y encima se ha llevado una amarilla) merced a mantenerse lejos del área la mayor parte del partido. Esto en el Sádar no puede ser.

En un estadio difícil para los nuestros, se ha sacado rentabilidad. Preocupa que no se haya sabido aprovechar el amplio espacio dejado por los bilbaínos para lanzar algún contragolpe. Veremos lo que se nos ofrece de aquí en adelante. Más mordiente, más verticalidad, más ideas y mayor acierto cara a puerta es lo que se necesita para ganar en casa.

Lo de hoy no es de recibo pero salva el desaguisado el resultado final en una liga regular y harto difícil como es ésta. Lo peor ha sido el juego, lo mejor el resultado y el hombre del partido fue Aitor Fernández. El portero rojillo es el único que se salva de este deficiente partido en cuanto a juego. Por de pronto así noooooooooooo. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar dohaeris.

Otra opinión la encontraréis en Navarra.com:

No pudo ante Osasuna el equipo de Bilbao

sábado, 31 de diciembre de 2022

PENOSO REAL SOCIEDAD - OSASUNA 31-XII-2022

Cierre bochornoso de Osasuna del 2022 con una derrota ante la Real Sociedad. El club rojillo puso el triunfo en bandeja para los txurriurdines ya que en ningún momento fue rival alguno para los guipuzcoanos. Los no pocos aficionados rojillos que viajaron a San Sebastián han visto como se caía estrepitosamente. Faltó orden, organización de líneas, coordinación en defensa y mucha pegada cara arriba. En suma, más perdidos que una gallina en tierra de lobos.

Saltaron al césped del Reale Arena Aitor Fernández, Rubén Peña, Unai García, David García, Juan Cruz, Manu Sánchez, Lucas Torró, Moncayola, Aimar Oroz, Moi Gómez y Chimy Ávila. Con una defensa de tres centrales no se supo frenar a los realistas, quienes ganaron la espalda a la zaga osasunista a lo largo del partido. Apenas llegaban los nuestros a puerta y cuando se acercaban al área no inquietaban lo más mínimo al cancerbero local. 

Lo cierto es que no se sabía a qué jugaba Osasuna; solo Yagoba Arrasate sabe qué instrucciones dio a sus pupilos, pero en el terreno de juego había nulidad de ideas para atacar o defender.

No fue extraño que tras un par de avisos llegase el tanto de Brais Méndez en el minuto veintiuno tras zafarse de Juan Cruz dentro del área. Osasuna apenas supo reaccionar debidamente ante el marcador adverso. Un cabezazo del Chimy Ávila sin peligro fue lo más destacado tras el 1-0. Quedaba claro que en la segunda parte debía verse otra cosa.

No fue así. Osasuna siguió en una tónica parecida a la primera y adoleció de juego y claridad de ideas. Se tardó mucho en realizar los cambios; es más, no pocos pensarán que debieron hacerse en el arranque de la segunda parte a la vista del desaguisado observado en la primera. El míster Arrasate sabrá, pero lo visto ahí queda. 

Tan sólo se cambió el esquema de juego a partir del segundo gol albiazul, obra de Sorloth, con Kike García, Rubén García, Darko Brasanac, Kike Barja y Abde. Se ganó en intensidad pero siempre insuficiente para doblegar al contrincante y sin generar ni media ocasión clara de gol. Casi se puede decir que la Real ganó sin despeinarse y pudo ampliar más su ventaja en el luminoso.

Duro es reconocer que el marcador es justo y que hay que darlo por bueno ya que se podía haber salido goleado. Osasuna naufraga como siempre en el campo de la Real Sociedad. Si con el Barcelona, le posibilitó la victoria culé, hoy ni ha buscado ir a por el partido. Mucho que cambiar hay porque lo visto hoy es algo irreconocible. Los rojillos parecían un equipo deshecho, mas propio de un equipo que busca salvar la categoría. El entrenador ha errado en sus disquisiciones técnicas. Sólo la afición se salva, pero son los jugadores los que ganan los partidos. 

Para lo que resta de temporada será ya sin Roberto Torres que tras el partido recibió un más que merecido homenaje por parte de sus compañeros; deja el club para proseguir en tierras persas sus últimos años de carrera profesional. Le deseamos lo mejor a uno de los más caracterizados jugadores rojillos. ¡Buena suerte Roberto! 

El próximo duelo será contra el Bilbao en San Mamés. Difícil partido y papelón que le espera al equipo de Arrasate ya que enfila dos derrotas consecutivas. Lo de hoy no es de recibo y no puede ponerse ni de credencial en un curriculum vitae. 

El jolgorio de la noche última del año es lo único que resta de esta amarga jornada que nos ha propinado Osasuna. Esperemos que el 2023 sea mucho más próspero de lo que ha sido este final de año en lo futbolístico. Se termina el año con un Osasuna gris y desorientado mas una España rota en tierras cataríes a la espera de reconquistar el terreno perdido. Por de pronto, así noooooooooo. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar morghulis.

Un análisis de lo mismo en Navarra.com:

Perdidos a la orilla de la concha.

martes, 6 de diciembre de 2022

DECEPCIONANTE ESPAÑA - MARRUECOS 6-XII-2022

Derrota de España en la tanda de penaltis en los octavos de final del Mundial´22. Eliminados de manera vergonzosa y vergonzante. Los hombres de la Roja han caído frente a Marruecos de mala manera. Mucho dominio de balón pero nula eficacia cara arriba. El partido ha sido una sombra continuada de lo visyto ante Japón. Los españoles sucumben ante un esquema ultradefensivo como sucediera ante el país nipón. 

¿Cuál es la clave para no conseguir marcar durante ciento veinte minutos? La ausencia de uno o dos jugadores que marquen la diferencia; cuando tu oponente sabe cerrarse en el área y levanta un murallón, sólo los más hábiles y perspicaces son los capaces para abrir un boquete que permita la entrada del resto de hombres. Ni Asensio, ni Olmo, ni Ferrán Torres, ni Morata, ni Nico Williams han sido capaces de abrir hueco, brecha, dar profundidad o disparar a los tres palos debidamente.

Está claro que España carece de un Messi, Neymar, Kane, Mbappé o demás jugadores de postín que hacen ganar a tu equipo. La estrategia seguida por Luis Enrique a lo largo del campeonato no parece que haya dado el fruto deseado a pesar del buen comienzo. Cuando menos el seleccionador nacional debería dar relevo a un nuevo cuerpo técnico que encarrile a nuestra selección por buen camino en los mundiales. Es el tercer campeonato del mundo naufragado para España. Es mucho para un combinado nacional que luce una estrella en su escudo.

Hoy España ha recordado a los peores momentos de su historia futbolística. Se ha caído con mediocridad ante un contrario que no era nada del otro mundo pero que sabía defender como nadie. Los marroquíes buscaron la tanda de penaltis y lo consiguieron a base de antifútbol. De jugarse siempre así, tal y como lo ha hecho el cuadro magrebí, el fútbol no tendría el tirón que tiene. Es por esto que ya las grandes selecciones han llegado a los cuartos de final. No hay otra. Se debe demostrar que se puede ganar a potentes equipos y escuadras de perfil bajo como la norteafricana. 

Por el lado español, solo queda reflexionar qué hacer ahora. Papelón el que tiene Luis Rubiales al frente de la federación para encauzar una situación y devolver a España al club de los países élite del fútbol internacional. Luis Enrique debe dimitir porque su papel al frente de la Roja ha concluido. Gracias por los servicios prestados, pero hay que dejar paso a nuevas ideas. 

Cuando las cosas estaban difíciles, España no ha respondido como debiera. Así ha sido, luego toca preguntarse qué se debe hacer para resolver entuertos, circunstancias adversas, contratiempos inesperados y resultados desfavorables. Todo esto es lo que marca la diferencia entre equipos buenos y malos, competitivos y limitados. Si no se sabe estar a la altura de lo exigido, hay que reconocer lo que no funciona, los cambios que se precisan y la renovación en las cuestiones tácticas y técnicas. 

Cerramos un año malo en lo futbolístico a nivel de selecciones. La España del fútbol no enamora como la de baloncesto. No parece que entre los jóvenes talentos del balompié vaya a salir un relevo generacional como sucede entre los muchachos de la canasta. Claro que todas las comparaciones son odiosas, pero queda claro que Jorge Garbajosa y Sergio Scariolo forman un tándem mucho más solvente que Rubiales-Luis Enrique. 

A los Pedri y Gavi no hay un correlato en la vanguardia de España. No es que Morata haga mal su trabajo, pero los delanteros españoles no están suficientemente capacitados para definir cara arriba cuando más difícil se pone la cosa. Quizá haya que trabajar más en las canteras para formar goleadores natos a lo Villa-Torres.

Encomendándonos a Santiago Apóstol para que aregle este desaguisado nacional, medítese todo con mucha, mucha fuerza. Así nooooooooooooooooo. Valar morghulis.

jueves, 1 de diciembre de 2022

ESPANTOSO JAPÓN - ESPAÑA 1-XII-2022

Desastroso partido de España que, aunque pase a octavos, se ha cuestionado a si misma como selección. Ha ido de más a menos en esta fase de grupos. Hoy ha cosechado una derrota por 2-1 en un partido cuya segunda parte ha tenido el protagonismo de una España destartalada y el robo del VAR. De ganar a perder pasando por un empate es el resumen de los tres primeros partidos mundialistas. 

Lo tenía todo a favor y casi ha quedado fuera del mundial. De hecho, ha habido minutos donde España estaba fuera. Al final se ha clasificado con apuros, por la diferencia de goles y pidiendo la hora. Mucho sobeo de balón pero ineficacia cara a puerta en casi toda la segunda parte. Los alemanes también iban perdiendo pero supieron reaccionar pero la derrota hispana deja a los germanos de regreso a casa. Mucho que reflexionar toca tras un espeluznante partido. 

Arrancó España con Unai Simón, Azpilicueta, Rodri, Pau Torres, Balde, Busquets, Pedri, Gavi, Nico Williams, Dani Olmo y Morata. Novedades de Balde y Nico Williams daban a entender que la idea era dar descanso a algunos y probar cosas nuevas. A los once minutos ganaba España por 0-1 ante un Japón ultradefensivo que, a pesar de perder, no se acercaba a la puerta española. Domina la Roja espacios y balón pero no aumentaba la renta. Todo quedaba para la segunda parte que resultó un encuentro diferente.

Empató Japón a los pocos minutos merced a un sensacional zapatazo de Doan, pero tres minutos después marcaba Tanaka tras salir el balón por la línea de fondo antes de su remate pero que el VAR, inexplicablemente, dio por bueno; se entendió que no había salido completamente a pesar de que en televisión se veía clarísimamente que el esférico estaba del todo fuera. ¿Cómo se entiende esto? ¿Con qué criterio se justifica semejante despropósito? ¿Hay mano negra? La redes sociales están echando humo porque no se explica que toda la pelota haya salido pero los árbitros del VAR lo vean dentro. 

De todos modos, España no supo reaccionar. La penosa defensa en los cinco primeros minutos de España ha costado el partido y casi el mundial. En esta tesitura, Luis Enrique realizó cambios dando entrada a Carvajal (éste por lesión de Azpilicueta), Ferrán Torres, Ansu Fati, Marco Asensio y Jordi Alba. Los relevos no resultaron eficaces. Se consiguió confinar a los japoneses en su área pero no se dispuso de una ocasión clara para marcar, a excepción de una oportunidad de Dani Olmo y un único disparo a tres palos. Pobre balance en el segundo tiempo para el combinado español. España tocaba y tocaba la pelota pero no hallaba portería mientras los nipones ganaban en vigor y confianza en la victoria merced al VAR. Era estamparse contra un murallón sin saber por donde perforar. 

Así las cosas, España se complica el pase a octavos. Se enfrentará a una dura Marruecos que está mejor que Croacia. Ahora mismo España no es favorita para nada. La defensa española ha vuelta a hacer aguas; no sabe cerrar espacios, se complica en la salida de balón y se deja superar por los delanteros. Esto es algo que los marroquíes sabrán aprovechar pero con los Carvajal y Busquets poco se puede hacer para saber defender. 

Lo del primer día ha quedado como un brindis al sol. El goleador Morata ha sido sacrificado cuando había que apostar por balones áreos para aprovecharse de la poca envergadura de la defensa nipona. Asensio y Ferrán Torres no han aportada nada mejor que la delantera titular. Se han hecho cambios tácticos pero no han cuajado para nada. 

España no entusiasma; deja dudas; pierde brío. Los marroquíes la tienen con España e irán por todas ahora que en el orden internacional se saben superiores. Buscarán echar a España del mundial para apuntalar simbólicamente su reputación en el orden de la diplomacia. Veremos que será de la Roja este martes, pero todo apunta a malos augurios. Deseando equivocarnos, sólo nos queda encomendarnos al apóstol Santiago y a la Virgen del Pilar en esta difícil situación. Luis Enrique queda en cuestión. Por de pronto, así nooooooooooo. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar morghulis.

domingo, 27 de noviembre de 2022

DESAZONADOR ESPAÑA - ALEMANIA 27-XI-2022

Empate a uno de España contra Alemania en la segunda jornada del Mundial ´22. Las tablas en el marcador permiten seguir adelante pero no a la velocidad deseada. De ganar ya estaría en octavos de final cuando ahora hay que disputar el tercer partido del grupo frente a un necesitado Japón. No es mal resultado, tampoco bueno. 

La Roja ha cuajado un buen partido pero insuficiente para doblegar a los alemanes en la recta final del partido. Unos dirán que no es mala la cosa, otros que ni fu ni fa y no faltarán quienes digan que se ha despediciado una gran oportunidad tras adelantarse en el marcador. Es lo que tiene estos partidos ante rivales muy duros.

Saltó España al césped con Unai Simón; Carvajal, Rodri, Laporte, Jordi Alba, Busquets, Pedri, Gavi, Ferrán, Olmo y Asensio. Casi el mismo once que el anterior partido salvo por la ausencia del gran César Azpilicueta. Dominó mucho la pelota España, pero fue muy parco en la creación de ocasiones claras durante la primera parte. Sólo un disparo de Dani Olmo, que Neur desvió a los palos, fue lo más cercano que estuvo el combinado español de anotar el primero. 

Por el lado alemán se producía una gran concentración de sus jugadores en el medio campo para peutralizar a los Busquets, Gavi y Pedri; no lo consiguieron pero tampoco dejaron hacer demasiado a los hispanos. También los germanos estuvieron escasos de ocasiones y lo mejor que hicieron fue el gol anulado a Rüdiger por claro fuera de juego. En cualquier caso, estaba claro que este era un partido en el que podía pasar de todo. Así se fue al descanso.

La reanudación comenzó con pases largos de los alemanes tratando de ganar la espalda a los defensas españoles. Casi lo consiguen, amén de la presión cerca de Unai Simón, quien no estuvo muy atinado en el manejo del balón con los piés. Por esto o por lo que sea, Luis Enrique decidió hacer pronto un cambio; Álvaro Morata relevó a Ferrán Torres para buscar una referencia más clara en el ataque. 

A la postre esta acción dio su fruto con el gol del delantero del Atlético en el minuto sesenta y dos. A partir de aquí se jugó otro partido. España buscaba sentenciar y Asensio tuvo una medianamente clara al rematar libre de marca un balón dentro del área. Desgraciadamente su tiro se fue a las nubes. Así las cosas, el seleccionador alemán quemó cartuchos y dio entrada a tres jugadores a la vez buscando empatar a la desesperada. 

La ofensiva alemana fue asfixiante y los cambios españoles (Nico Williams, Koke Resurrección, Alejandro Balde) no lograron repeler la avalancha blanca. Fue por ello que los germanos empataron a falta de siete minutos por medio de Fülkrug, quien aprovechó un despiste defensivo para batir a Unai Simón.

Lo que quedó de partido fue pura agonía. Sané tuvo la suya pero se escoró sólo ante Simón. Los córners de los alemanes eran verdaderos agobios ante la mayor envergadura de los jugadores germanos frente a los latinos. Con todo, se aguantó más mal que bien y se terminó el encuentro tras seis eternos seis minutos de descuento.

España sigue primera de grupo pero sin marcar la diferencia. Esta noche ha podido ganar pero le ha faltado rematar la faena. Tras el gol de Morata no ha sabido administrar bien el resultado y ha ido a remolque del contrario. Los últimos minutos eran de pérdidas de balón e imprecisiones varias. Si se quiere aspirar a lo máximo hay que saber jugar con todo a favor y no convertirte tu mismo en tu peor enemigo. 

Hoy España ha salvado los muebles pero le falta ese plus de competitividad para controlar los partidos debidamente. El próximo choque contra Japón será a vida o muerte. Un empate puede que sea suficiente pero si buscas las tablas saldrás escaldado. Los nipones no serán una perita en dulce y tratarán de ir a por todas. Por esa razón, nada de confianzas y mántenganse las espadas bien en alto. Por de pronto, así noooooooo. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar morghulis.

SI TE ARRIMAS A LOS MEJORES, GRANDES Y BUENOS ALGO DE ELLOS SE UNIRÁ A TI.