domingo, 29 de agosto de 2021

LOCO CÁDIZ - OSASUNA 21-VIII-2021

Tercer partido del C. A. Osasuna en la liga Santander y primera victoria de la temporada en partido oficial. Un 2-3 que permite sumar tres puntos y atesorar cinco de nueve disputados. Oxigenantes han resultado los puntos cosechados porque las cosas ya estaban mal antes de llegar a tierras gaditanas; de hecho, lo han estado la mayor parte del encuentro disputado en el Ramón de Carranza frente al Cádiz C. F. Todo se encontraba perdido para los osasunistas pero se ha solucionado en los minutos de descuento merced a dos golpes de fortuna.

Suerte decimos, pero no casualidad. Los navarros lograron dos goles en cinco minutos gracias al empuje y la garra que derrocharon a lo largo y ancho del choque del césped cadista. El que la sigue la consigue; tras dos partidos en casa marcados por la adversidad de no marcar, lo de hoy supone un verdadero revulsivo. No obstante, las cosas han sido rocambolescas, locas, azarosas o lo que usted quiera; lo mismo que los rojillos vuelven a Pamplona con una sonrisa, otro tanto, pero en sentido inverso, sucede con los jugadores locales. Así de cruel es el fútbol.

Vayamos por partes. Arrancó el partido con Sergio Herrera, Nacho Vidal, Aridane, David García, Manu Sánchez, Oier Sanjurjo, Darko Brasanac, Lucas Torró, Javi Martínez, Kike García y Rubén García. Los nuestros dominaban pelota y espacios y trataban de hallar puerta, pero las contras del Cádiz se mostraron muy eficaces para crear peligro en la puerta de Sergio Herrera. Efectivamente, el primer gol de la noche cayó del lado local tras perder de mal modo el esférico en la medular del campo; un error osasunista que aprovecharon los cadistas para llegar arriba donde Alex Fernández remató sin oposición un balón centrado desde la banda derecha. 1-0 y duro revés para los de Osasuna. 

No por ello los bravos osasunistas perdieron el rumbo y el ritmo del partido; siguieron haciendo su juego y hasta dispusieron de alguna ocasión como el disparo de Kike García que desvió primorosamente el cancerbero gaditano. Se llegó así al descanso. Un Osasuna estirado y dominante frente a un bien posicionado Cádiz que contragolpeaba veloz y peligrosamente.

El segundo tiempo continuó la estela del primero, pero en una jugada ofensiva de Rubén García sucedió una mano de un defensa del Cádiz dentro del área. El árbitro revisó la jugada en el VAR y señaló la pena máxima. Kike García materializó el penati y anotó el primero de su cuenta con Osasuna en partido oficial. Sin embargo, poco duró la alegría en casa del pobre puesto que pocos minutos más tarde un remate de cabeza de un delantero local pegó en el brazo de David García. 

De nuevo, el colegiado lo revisó vía VAR y decretó penalti contra Osasuna. Alex Fernández, otra vez, puso el 2-1 para su equipo. Mal panorama tras lo costoso de lograr la igualada para Osasuna. Así las cosas, el míster Arrasate realizó cambios; salieron el Chimy Ávila, Cote, Barbero y Roberto Torres en diversos momentos de la segunda parte. Los rojillos lo intentaban una y otra vez pero el contrincante se defendía bien dentro de su área y hasta sorprendía con velocidad para ganar la espalda de los nuestros. 

Todo parecía decidido para los andaluces cuando  el árbitro pitó de nuevo penalti por mano de la defensa del Cádiz en el descuento. Era el minuto noventa y uno. En esta ocasión marcó Roberto Torres logrando una esmerada igualada más fruto del empuje y tesón que del acierto cara a puerta. Ya es suerte que te piten dos penaltis a favor de tres pitados en un mismo partido, pero más que a falta de tres minutos logres un tanto más que te permite ganar la partida. 

Esto fue lo que ocurrió con el sensacional cabezazo de David García tras botarse un balón de córner en el minuto noventa y cinco. Los aficionados gaditanos no salían de su asombro. En cinco minutos habían visto cómo de ganar el partido, pasaban a perderlo en un abrir y cerrar de ojos. No faltará quien diga que los rojillos no merecían ganar, pero tampoco merecieron empatar la semana pasada. Así es el fútbol que te da y te quita arbitrariamente. 

La cosa es que ahora viene un pequeño parón liguero debido a los compromisos de la selección española en su clasificación para el mundial de Catar. Esto permite respirar y coger moral a los osasunistas para afrontar debidamente y sin más presión añadida el siguiente partido. Hoy no se ha jugado también como contra el Español, pero se ha conseguido lo más importante. Ya decíamos que es más importante jugar mal y ganar, que hacerlo bien y perder.

Es la tercera jornada y vamos sumando puntos, cuando menos algunos más de los disputados hasta ahora. Esto hay que ponerlo en valor porque la regularidad positiva es lo que marcará el devenir esta temporada. Muchos partidos y contingencias a venir están. Verbi gracia, la lesión de Kike Barja y la llegada de Ontiveros. El triunfo permite pensar en seguir esta racha de juego ya que, por fin, ha llegado el triunfo. Los cinco puntos nos salvan de ubicarnos en las posiciones del final de la tabla. Esto es importante para marcar distancias respecto a los puesto calientes de la clasificación.

Osasuna cierra el mes de agosto con una victoria que hace honor a su inmenso esfuerzo de pretemporada, tanto en lo económico como en lo deportivo. La afición navarra mira con optimismo los siguientes duelos y espera contemplar el primer triunfo en casa. Veremos si puede ser ante un siempre difícil Valencia. Por de pronto, así siiiiiiiiií. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar dohaeris.

Otra mirada la podéis encontrar en Navarra.com:

La justicia existe en el fútbol

martes, 24 de agosto de 2021

INEXPLICABLE OSASUNA - CELTA 23-VIII-2021

Segunda jornada de la liga Santander para el C. A. Osasuna. Esta vez contra el Celta de Vigo con resultado de derrota por empate sin goles, igual que contra el Español. No hay forma de explicar al personal lo vivido en el estadio de El Sádar; los rojillos lo han tenido todo a favor y se han estrellado con estrépito. No se jugó mal, pero si no marcas no se hace nada por avanzar. Seis puntos disputados y sólo dos en la clasificación; un pobre resultado que pone en evidencia al cuadro dirigido por Yagoba Arrasate.

Funcionó todo menos el gol, lo más vital en este juego. Para más inri se falló un penalti a los pocos segundos de reiniciarse el partido. Más y mejores oportunidades no se pueden tener y Osasuna las ha echado todas por la borda. ¿Qué es lo que falla? Los delanteros osasunistas han estado bien, especialmente Kike García (muy bregador con la defensa), pero no cumplen con lo que se espera de ellos. Así no se va a ninguna parte.

La partida empezó con la siguiente alineación: Sergio Herrera, Nacho Vidal, Aridane, David García, Manu Sánchez. Darko Brasanac, Moncayola, Lucas Torró, Kike Barja, Rubén García y Kike García. Cambiaban algunas cosas respecto a la primera jornada liguera. Apareció Manu Sánchez recientemente cedido de nuevo a nuestro club; Rubén García volvía a jugar de interior y se contaba un sólo punta en ataque. De igual modo, el lesionado Aridane recuperaba la titularidad.

Los primeros cuarenta y cinco minutos mostraron el acierto de tal planteamiento, pero la carencia de gol manifestó que se precisaba un cierto plus. Efectivamente, hasta siete ocasiones para marcar y cero goles. De haber terminado la primera mitad por dos o tres goles a cero, a nadie hubiese sorprendido. Por su lado, el Celta no se arredró y hubo momentos en los que los gallegos cogían las espaldas a los navarros. Con todo, Sergio Herrera no tuvo que lucirse con esmero durante todo el partido, cosa que precisó la semana pasada.

Ya la segunda parte empezó con un regalo para los nuestros en forma de penalti. Posiblemente será muy discutido, pero hubo manotazo del defensor celtiña a Kike García. Otra cosa es si fue intencionado o no (ahí radica la polémica). El caso es que el VAR confirmó lo señalado por el colegiado, pero Rubén García erró en su lanzamiento; dejó caer el balón demasiado al centro de la portería siendo despejado por el guardameta Dituro con su pie derecho. Una verdadera desgracia lo sucedido que dejó helados a todos los aficionados reunidos en el Sádar en esta fresquita noche veraniega. 

Siguió el partido. Osasuna lo intentaba con denuedo pero hacía mella la merma física. Razón de más para mover el banquillo. El míster Arrasate dio entrada a Roberto Torres (entró por el lesionado Kike Barja), Budimir y el Chimy (por Kike García y Darko Brasanac) y finalmente se vieron a Cote y Javi Martínez (por Rubén García y Manu Sánchez). Poco aportaron los relevos, salvo dos estupendos cabezazos del Chimy Ávila que no lograron traspasar la portería visitante. Asimismo, es de destacar que, en los últimos minutos del partido, los del Celta jugaron con diez y ni aun por esas. Ver para creer.

¿Qué ha fallado hoy? ¿Por qué no se marca? ¿Es sólo mala suerte u otra cosa? Pudieron caer cuatro goles como mínimo en la cuenta osasunista pero el luminoso no se alteró. Especulaciones caben todas, pero lo cierto es que dos partidos en casa con empate a cero goles, deja una honda preocupación entre los aficionados rojillos. Se han perdido dos oportunidades seguidas en nuestro feudo, lo cual supone complicarse el arranque liguero sin saber si se sabrá salir del atolladero en el que se ha metido. Todo queda en el aire. 

¿Qué será del próximo partido ante el Cádiz en tierras andaluzas? Hay que afinar más la puntería porque no queda otra. No se hacen las cosas mal, pero tampoco del todo bien. La liga es muy exigente y los fracasos de ahora se pueden tornar en decisivos si no se corrige el rumbo que está tomando la cosa. Lo dicho, veremos. Por de pronto así noooooo. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar morghulis.

No os perdáis el comentario de Navarra.com:

Osasuna gusta pero no culmina

domingo, 15 de agosto de 2021

INSUFICIENTE OSASUNA - ESPAÑOL 14-VIII-2021

Reestreno por todo lo alto del C. A. Osasuna  ante el R. C. D. Español de Barcelona en esta Liga Santander; casualmente es el mismo equipo que jugó en el antiguo Sádar antes del confinamiento y las restricciones a eventos deportivos de masas. En la noche de hoy , el renovado estadio de El Sádar contó con asistencia limitada de público (6.715 espectadores acudieron al estadio de los ocho mil permitidos), que animó a los suyos todo el partido, se tuvo una noche fresquita en medio de una ola de calor y el fútbol quedó por encima de todas estas circunstancias. 

Solo faltaron los goles pues el 0-0 en el marcador final revela lo limitado que estuvieron los rojillos cara a puerta, especialmente en la segunda parte. Un empate para arrancar la competición liguera no está mal, pero hacerlo en casa suena a derrota. Faltó algo más para apuntalar una victoria, un plus de eso que hace que marques la diferencia con tu contrincante. Hay buenas sensaciones, pero para estar vivo en este torneo se precisa de algún añadido para llevarte la victoria a la buchaca. 

Comenzó la liga con Sergio Herrera, Nacho Vidal, Unai García, David García, Moncayola, Darko Barsanac, Lucas Torró, Kike Barja, Rubén García, Budimir y Kike García. A destacar las ausencias de Oier y Roberto Torres en la alineación, si bien el primero terminó saltando al campo. Este once buscó puerta desde el primer momento con dos puntas, Kike García y Ante Budimir, gozando de una ocasión medianamente clara antes de cumplirse los diez primeros minutos. No obstante, el Español también mostró sus cartas y dio a entender que venía a sacar algo de Pamplona; se colocó bien en el campo y su fortaleza principal fue la línea defensiva que cerró bien las embestidas rojillas. No todas pero desde luego fue eficaz para dejar la puerta a cero y ahorrar trabajo a su cancerbero Diego López.

Osasuna dominaba y se acercaba al área, pero pasaban los minutos y no se veía puerta. Ni una sóla ocasión clara de marcar, pocos córners y costaba encontrar la frontal del área en busca de un disparo certero. Por contra, el equipo catalán lanzaba contras que podían sorprender, como así lo notó Sergio Herrera en una esmerada estirada por desviar un balón a disparo de un delantero españolista (la mejor ocasión de la primera parte). Se llegó así al descanso, con un marcador inalterado y todo en el aire para cualquiera de los dos equipos.

La segunda parte ganó intensidad, Osasuna dominaba espacios y pelota pero no terminaba de domeñar al Español que lo intentó en varias ocasiones y acertó en sus cambios para llevarse un punto en tierras navarras. Por su lado, Yagoba Arrasate movió fichas y dio entrada a Javi Martínez y Oier por Kike Barja y Jon Moncayola. Se ganó brío pero sin encontrar portería. De hecho, Nacho Vidal y el citado Javi Martínez tuvieron las suyas para anotar, pero sus disparos se fueron a las nubes. Se acercaba el final y salió Chimy Ávila por Budimir pero no cambiaron mucho las cosas en la punta de ataque. 

Por su lado, el conjunto periquito siguió bien plantado en defensa y no dio opciones a su rival para obtener gol. En medio de todo esto quedó la actuación arbitral ya que el colegiado Miguel Ángel Ortiz Arias no estuvo precisamente acertado señalando las faltas o acciones punibles, lo cual hizo ganarse la enemiga del respetable y el desquiciamiento de algunos jugadores osasunistas. Jon Moncayola vio a amarilla por esto.

Lo cierto es que a los rojillos les faltó el último pase, los últimos metros, el último disparo, el último remate, etc. La guinda final para responder positivamente al despliegue táctico ensayado en los entrenamientos. Estamos a comienzos de temporada, nadie está al cien por cien; es pronto para hacer pronósticos o vaticinios y hay que tener paciencia. Con todo, hay que conseguir el gol con más facilidad de lo que fue la temporada anterior. 

Hoy se ha probado todo el petróleo que se ha invertido en la delantera (3 delanteros natos han jugado) pero no se ha cosechado fruto. Conviene entenderse y complementarse debidamente para hallar el hueco y la oportunidad con la que perforar la red. Adolece en la noche de hoy la falta de disparos a los tres palos, aspecto a mejorar de aquí en adelante. Cuanto antes se saque rédito al potencial de los jugadores mejor que mejor. Rubén García ha funcionado bien en su nueva posición, hay solidez en el centro del campo (Darko, Moncayola y Torró), Kike Barja está muy fresco como extremo, pero de nada sirve esto si no hayas puerta. Más en casa que en ningún otro sitio. 

Veremos que depara el próximo encuentro ante el Celta de Vigo, pero por de pronto, así nooooooo. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar morghulis.

Una lectura más cabal del partido en Navarra.com:

Entre ajustes y reajustes, mejorable estreno de liga

viernes, 2 de julio de 2021

AGÓNICO ESPAÑA - SUIZA 2-VII-2021

Pase de España a semifinales en este Euro 2020 tras decidirse el partido en la tanda de penaltis frente a Suiza. Partido disputado en San Petersburgo (Rusia) correspondiente a los cuartos de final del campeonato europeo de naciones. La Roja (de nuevo de blanco) logra meterse en la penúltima ronda de una manera extrema, sufrida y desquiciante. Emoción no apta para cardíacos, tensión máxima e incertidumbre hasta el final es lo que ha deparado el encuentro de esta tarde. Suizos y españoles han ofrecido un choque repleto de tacticismo y tesón. Cualquiera de los dos podía ganar de una forma u otra. 

Al final lo hizo España, si bien sin hacerlo bien del todo, al menos durante los noventa minutos de partido. No destacó precisamente por su brillantez, pero tampoco cayó en la mediocridad. De hecho, mejor estuvo en la prórroga pero topándose con un gran portero helvético. No obstante, en la tanda de las penas máximas fue Unai Simón quien tuvo más acierto favoreciendo a los españoles. De ser hipercuestionado por su error ante Croacia, se alza esta tarde con el MVP por su proeza en la tanda de penaltis. Ver para creer.

La alineación española no presentó novedades mayores respectos a los octavos de final. Pau Torres y Jordi Alba volvieron a la titularidad. Se empezó bien el partido pues a los ocho minutos ya ganaban los nuestros merced a un disparo de Jordi Alba que fue desviado a puerta por un defensa rival (Zakaria) que lo introdujo en las redes. Se ponía el marcador de cara a los españoles y permitía a los de Luis Enrique marcar el ritmo del juego. No obstante, conforme pasaban  los minutos los suizos se iban haciendo con el dominio de la pelota y controlaban los espacios sin permitir a los de la Roja hallar su estilo de juego. 

En otro orden de cosas, los suizos dirigidos por el bosnio Petkovic jugaron bien sus bazas a base de contener y acechar en algunas contras la portería española. En la primera parte no gozaron de ocasiones para empatar pero sí en la segunda condicionando el resto del partido. Desde luego, se demostraba que no estaban en cuartos por casualidad.

Efectivamente, el tanto de Saqiri durante la segunda parte vino en un peligroso contraataque tras gran fallo de los defensas centrales españoles; esto hizo que se entrara en una dinámica crítica por la incertidumbre que se generaba ante la falta de ocasiones de los delanteros españoles. Ni con tiros, ni con jugadas elaboradas, ni con las de balón parado se conseguía perforar nuevamente la puerta del país alpino. 

Lógicamente, el técnico español realizó cambios. Salieron Dani Olmo, Mikel Oyarzábal, Gerard Moreno, Rodri, Marcos Llorente y, ya en la prórroga, Thiago Alcántara, pero ni aun por esas lograron los hombres del combinado nacional superar al portero Sommer, quien se convirtió en la figura de su equipo. Especialmente en la prórroga, puesto que fue el momento en el cual se lució para irritación de Gerard Moreno y Dani Olmo, que vieron errados sus disparos a puerta. 

Como se ha dicho, España no ha cuajado una buena actuación en el partido presente. Faltó mejor pegada frente al posicionamiento magistral de Suiza. No se terminaba de salir bien con el balón controlado, se era impreciso en los pases y no había huecos por donde colar el balón cara a puerta. Por su lado, Suiza tuvo un fuerte contratiempo por la expulsión de Freuler por roja directa al estampar sus tacos en la pierna de Gerard Moreno. Este hecho hizo que apostase por defender el empate y esperar a la tanda de penaltis. 

Empezó tirando Busquets, quien erró su lanzamiento al estamparlo en el palo. Parecía que todo se ponía a favor de Suiza, pero Unai Simón detuvo dos disparos desde los once metros mientras otro se marchó a las nubes. Por parte española marcaron Olmo, Gerard Moreno y Mikel Oyarzabal, mientras Rodri falló su tiro. En cualquier caso, España logró el ansiado pase a las semifinales para regocijo y jolgorio de toda la afición española.

El rival con el que disputará la plaza en la final será Italia, una gran escuadra que ha vencido con resolución y sufrimiento a una enorme Bélgica. El campeonato sube de nivel y tenemos a España entre los cuatro mejores de Europa. Hoy se ha jugado mal, pero se ha ganado. El comienzo del torneo fue el inverso pero lo importante es avanzar para conseguir el objetivo deseado. Toca pensar en las semifinales tras repasar lo que hay que mejorar. Será un partido totalmente distinto a lo visto hasta ahora. 

Se jugará bien y se perderá, se jugará mal y se ganará. Así es la España de Luis Enrique; cuestionada por todos, pero respondona en el terreno de juego. Criticada por muchos pero avalada por los que saben de fútbol. El triunfo por la consecución de las semis permite ser optimista, si bien la eliminación ha sobrevolado por la cabeza del aficionado español durante muchos minutos. Todo cambia cuando los resultados acompañan. Así es la ley del fútbol. Por de pronto, así siiiiiiiií. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar dohaeris.

martes, 29 de junio de 2021

PARTIDAZO CROACIA - ESPAÑA 28-VI-2021

Gran victoria de la selección española en los octavos de final de la Eurocopa 2020 ante Suiza en el Parken stadion de Copenhague. Un 3-5 a favor de los españoles certifica el pase a la siguiente ronda del campeonato en un partido de múltiples vaivenes, agónico, emocionante, tenso, incierto y muy prolongado. Hizo falta una prórroga para dilucidar el final del encuentro. Podía suceder lo mejor o lo peor en este duelo y han sucedido ambas cosas; si bien más de lo primero en favor de España. 

Muchas son las cosas, detalles y momentos que se deberían narrar pero daría para un monográfico a parte. Lo vivido hoy en tierras danesas es para relatarlo en las páginas de la épica española en esto del fútbol. El choque ha sido un placer para todo amante del balompié que no fuera con ninguno de los dos equipos. Se ha disfrutado de un gran partido de fútbol que honra al campeonato y que deja ansias de más partidos de este calibre. Un primor es lo que se ha vivido.

Arrancó el partido para los hispanos presentando novedades en el once inicial. Luis Enrique dio titularidad a Gayá, Eric García y Ferrán Torres en detrimento de Pau Torres, Jordi Alba y Gerard Moreno. Comenzó la Roja dominando y hasta dispuso de una buena y clarísima ocasión en la botas de Koke para anotar el primero. De nuevo la falta de acierto cara al gol lastró al combinado español; le cuesta al conjunto de Luis Enrique abrir la lata para desbloquear su juego y marcar el ritmo del partido. Tanto es así que minutos después sucedió el primer gol croata; perdón, español en propia puerta. Pedri retrasó el balón a Unai Simón quien inexplicablemente no lo controló con su pie derecho permitiendo que se le colara en su portería. 1-0 para los croatas, jarro de agua fría para los nuestros y un sinfín de dudas entre los aficionados españoles que no podían creer lo que sucedía. Un error monumental en una competición propia de un mundial o de Liga de campeones es inadmisible. Pero estas cosas pasan.

Sin embargo, quedaba mucho partido. España siguió intentándolo a pesar de la estirada de líneas del país balcánico, que se creía que podía hacerse con el resultado. Afortunadamente, Pablo Sarabia logró la igualada en el minuto treinta y ocho para permitir que La roja tuviera opciones de ganar en la segunda parte. Comenzada esta mitad, el gran navarro y campeón de Europa César Azpilicueta remató de cabeza un centro al área marcando un gran gol. 1-2 y España ponía el partido donde quería. 

Incidió más el buen juego español con el tanto de Ferrán Torres al ganarle posición y balón a un defensa croata para plantarse ante el portero contrincante y batirle por bajo. 1-3. Parecía que este gol daba la tranquilidad necesaria a España abriendo las puertas a la siguiente ronda. Nada de eso. El seleccionador de Croacia sacó toda su artillería pesada (hizo debutar al rojillo Ante Budimir) y lanzó en tromba a su equipo. Los croatas lo tenían todo perdido y no les quedaba otra que empujar denodadamente. Hallaron premio al empatar Orsic en el ochenta y cinco en una jugada dentro del área de Unai Simón; un tanto más al estilo de patio de colegio que trenzando pases y balones al hueco. 

El caso es que este tanto fue la clave del partido y del posterior sufrimiento español. Efectivamente, los croatas se lo creyeron, sabían que teniendo ya todo perdido solo quedaba ir a por todas. Continuaron acosando el área española sin que los cambios del técnico Luis Enrique (Olmo, Rodri, Pau Torres, Mikel Oyarzábal y Jordi Alba) lograran frenar las embestidas balcánicas. En esta tesitura llegó el empate por medio de Pasalic en tiempo de descuento al rematar un centro al punto de penalti, peinó el esférico para desviarlo al palo izquierdo de la portería. 3-3. Chasco, decepción, impotencia, ira, lamento, tristeza, incredulidad, etc. era lo que pasaba por no pocos españoles que veían naufragar a los suyos. Tras noventa minutos de desgaste físico y mental, el partido se prolongaría treinta más sin que se supiese cuál sería el estado de los nuestros.

Quedaba claro, por si a alguien se le había olvidado, que hasta que no se pita el final del partido nada hay decidido, claro y resuelto. Hoy Croacia lo ha demostrado. En competiciones de altísimo nivel estas cosas pueden pasar. Los detalles, los errores, los aciertos, la brega, la fe y la garra son elementos que pueden hacer inclinar la balanza en un sentido o en otro. La prórroga de estos octavos de final así lo ha demostrado.

El caso es que el tiempo extra fue rojo y no albirojo. España supo aprovechar las suyas, eso sí con una emoción no apta para cardíacos. Salió por España Fabián Ruiz para reforzar el medio campo y compensar la falta de fuerzas de algunos compañeros. Pudo marcar Croacia en una jugada que casi era gol. Un remate a bocajarro fue detenido por Unai Simón para posteriormente marcar Morata su gol reivindicando su calidad y talla. De villano a héroe pasó el vitoriano. Su error en el primer gol se transformó en la salvación para su equipo en el momento más difícil del partido. 

De haber marcado Croacia, difícilmente se hubiera podido anotar de nuevo. Los errores se pagan muy caros. El detalle del portero español ha posibilitado la victoria de la Roja en la prórroga. Tras Morata vino el gol de Mikel Oyarzábal que daba tranquilidad al marcador. 

Claro que, tras lo visto en los noventa minutos reglamentarios, quedaba la segunda aparte de la prórroga y nadie daba el partido por cerrado. Lógicamente, los croatas volvieron a insistir pero no dispusieron de ocasión manifiesta de gol; crearon peligro pero no tuvieron acierto. España supo mantener su ventaja hasta el pitido final que sonó como un gran alivio para la hinchada española del estadio y fuera de él. La alegría se cebó con los jugadores de la Roja que se acercaron a las gradas del estadio para agradecer a los españoles allí reunidos y agradecerles su apoyo. 

Lo vivido hoy en Dinamarca no ha sido exclusivo de españoles y croatas. Suizos y franceses han ofrecido un espectáculo semejante en Bucarest. Otro partidazo con alternancias en el marcador para deleite del aficionado futbolero. Comenzó ganando Suiza, remontó Francia en la segunda parte hasta ponerse 3-1 con soberbios goles de Benzemá y Pogba. Entre medio, los del país alpino gozaron de dos ocasiones para adelantarse de nuevo (entre ellas un penalti que erraron). Pero cuando todo parecía finiquitado, los helvéticos sorprendieron a los galos, ahora sí, con dos tantos que permitían prórroga. No hubo goles y se terminó en una tanda de penaltis donde todos marcaron menos Mbappé. Francia a casa y Suiza próximo rival de España. Duro rival y hueso donde los haya.

Así es la Eurocopa. Portugal, Países Bajos y Francia han quedado apeadas a pesar de la nómina de sus plantillas. Jugaron bien pero salieron trastabillados en su partido de octavos. Por contra, la muy cuestionada España sigue adelante. Tras un inicio dubitativo y poco claro, se marca un partido de gran nivel y pasito a pasito continúa viva. Las apuestas deben estar echando humo porque aquí no hay nada claro. No se puede declarar favorito a nadie porque cualquiera te puede ganar. 

La Roja ha sabido sobreponerse a dos duros reveses, lo cual le permite creer en sí misma y mostrar sus credenciales de equipo competitivo. Un partido de ocho goles es para tenerlo muy presente y enseñarlo en la escuelas de fútbol. Este es el nivel, el que debe primar en altas competiciones. Atrae a la afición, genera audiencia e ilusiona a todo el mundo. Bienvenido este tipo de espectáculo si va a compañado de la deportividad, el respeto y la concordia. Como dijo en su día el sabio de Hortaleza Luis Aragonés, el fútbol es así. Debe ser así. Para el próximo partido sólo hay una máxima: ¡Ganar, ganar, ganar y ganar! Por de pronto, así siiiiiiiií...Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar dohaeris.

miércoles, 23 de junio de 2021

CONTUNDENTE ESPAÑA- ESLOVAQUIA 23-VI-2021

Victoria por goleada de España frente a Eslovaquia en la última jornada de la fase de grupos de la Eurocopa 2020. Partido jugado en el estadio de La Cartuja de Sevilla con un calor abrasador. La selección española ha certificado su pase a octavos con 5 goles que, si bien la colocan como la más goleadora, le sitúan como segunda de grupo. La Roja ha salvado los muebles de manera primorosa, aunque el arranque del partido fue del todo decepcionante. Vayamos por partes.

Se esperaban cambios importantes en el once inicial y así fue. Entraron de titulares César Azpilicueta, Pablo Sarabia, Pedri, Eric García y Sergio Busquets. La ausencia más llamativa fue la de Marcos Llorente. Comenzó el partido con dominio español tanto en posesión del esférico como de espacios. Se llegaba a la puerta contraria pero no se materializaba el gol. Tanto era así que se falló un penalti por parte de Álvaro Morata y se erraron tres ocasiones claras para anotar. Volvía la España del jugar bien pero no marcar ni al arco iris.

Afortunadamente para los nuestros, el portero eslovaco nos echó un capote con un monumental fallo al querer desviar un balón a córner, tras estrellar Sarabia un balón en la escuadra, que lo introdujo en su propia portería para sorpresa de propios y extraños. Se abría la lata para España y a falta de un minuto para el descanso, un balón bombeado al área eslovaca fue rematado de cabeza por Laporte poniendo el dos a cero en el luminoso. 

Miel sobre hojuelas, pues ahí estuvo la clave del encuentro. Este gol daba más tranquilidad a los nuestros y desarbolaba al contrincante que no hizo apenas nada en todo el primer tiempo (Unai Simón pudo irse a merendar como un espectador más). España podía mandar, ahora sí, y poner el partido donde quería.

Enderezado el mal comienzo del choque, la segunda parte fue un recital español. El técnico eslovaco hizo dos cambios al reiniciarse la partida, pero no prosperaron ya que el meta español siguió inactivo hasta el pitido final. Buena nota para dar cuenta de cómo le fue a los españoles el desarrollo del juego.

Con el ritmo del partido marcado por la batuta hispana vinieron los otros tres goles para deleite del público de La Cartuja. Sarabia, Ferrán Torres (nada más entrar) y Kucka en propia puerta anotaron para dejar una manita con la que reconciliarse con la afición española. Asimismo, Luis Enrique aprovechó para dar entrada a jugadores con pocos minutos y hacer pruebas. Traoré, el citado Torres, Thiago Alcántara, Pau Torres y Mikel Oyarzábal relevaron a varios de sus compañeros en este sencillo partido con un sólo color: rojo, pero hoy de blanco. 

España jugará los octavos de final ante Croacia; será el próximo lunes en Copenhague. Duro y difícil partido para los muchachos de la Roja que, a pesar de lo de hoy, siguen sin demostrar un nivel de competitividad óptimo para estos torneos. Veremos que depara el duelo frente al país balcánico, donde militan conocidos de la afición española  como Modric o Budimir. Empieza otra fase del campeonato, las eliminatorias. Partidos a vida o muerte. El futuro de técnicos y jugadores se ve comprometido en esta clase de encuentros donde el más mínimo detalle puede desequilibrar la balanza a favor o en contra.

¿Qué se verá el lunes 28 de junio? Se comprobará, pero de momento es una verdadera incógnita a la vista del errático camino que está llevando la selección de Luis Enrique. Cinco penaltis fallados en los últimos partidos. Cero goles de Gerard Moreno y muchos muros o autobuses le plantan a España en sus encuentros. Cabe esperar que los croatas no sean rácanos en cuanto a juego abierto; además Busquets ha vuelto por sus fueros y bien. La victoria de hoy permite a los jugadores ganar optimismo y soñar con aquello de que en el fútbol se han visto muchas cosas. Tiempo al tiempo y calma hasta el comienzo del siguiente lance. Por de pronto, así siiiiiiiií. Medítese todo con mucha, mucha fuerza. Valar dohaeris.

domingo, 20 de junio de 2021

DECEPCIONANTE ESPAÑA - POLONIA 19-VI-2020

Derrota por empate de la selección española en la segunda jornada del grupo E de la Eurocopa 2020. Un resultado de 1-1 en el estadio de La Cartuja en Sevilla deja helados y cariacontecidos a todos los españoles. Se necesitaba ganar sí o sí y ha fallado. En estos momentos España está más cerca de caer eliminada en primera ronda que  pasar a los octavos de final. De nuevo la carencia de acierto cara a puerta ha hecho mella en el juego de la Roja. 

El partido comenzó con mucha intensidad, pues los polacos arrancaron con dominio territorial y dispuestos a hacer valer su fortaleza física. No llegaron los españoles al área del meta polaco hasta el minuto ocho. Ahora bien, a partir de entonces dominó España y fruto del empuje fue el tanto de Álvaro Morata -tras la revisión del VAR por posible fuera de juego- para reivindicarse como ariete español tras su cuestionada actuación ante Suecia. 

Las cosas no pintaban mal si bien la escuadra que dirige Paulo Sousa estuvo a punto de empatar con un fuerte disparo al palo y el subsiguiente rechace que desvió magistralmente Unai Simón. Estaba claro que se necesitaba apuntillar el partido. Con la dupla de Morata-Moreno en la punta se esperaba mayor efectividad, pero la cosa fue a menos a cada minuto de partido que pasaba.

La primera parte se cerró decentemente con la ventaja hispana en el luminoso frente a la Polonia de Robert Lewandowski (sólo él pudo hacer el empate). Sin embargo, el equipo comandado por Luis Enrique demuestra que no sabe rematar la faena ni aprovechar las oportunidades presentadas. Hoy ha sido más grave si cabe tras errar doblemente; primero un penalti -Gerard Moreno lo estrelló en el palo- y luego el consiguiente remate de Morata con un portero abatido en el césped y la portería totalmente desprotegida. Ante la ocasión más clara, el balón se ha mandado al palo del córner. Una de cal -el gol- y otra de arena -el penalti errado- para nuestro equipo nacional.

Por lo que respecta a la segunda parte, se vio una España de querer y no poder, menos saber. El empate por parte del capitán polaco supuso el desinflamiento de nuestra selección. Asimismo, en la primera jugada tras la igualada, se pitó el penalti errado ya comentado. Desde entonces no se conoció una España resolutiva, que tuviera mejor pegada y que ganase la espalda al contrario. Luis Enrique realizó cambios. Entraron Sarabia, Oyarzábal, Fabián Ruiz y Ferrán Torres, pero nada aportaron para mejorar lo que se estaba viendo. Era estrellarse continuamente contra un muro.  No se rompía la línea defensiva rival, costaba meter el balón entre líneas, no se disparaba a puerta y se acumulaban las faltas en contra deteniendo el ritmo de juego. Con este estado de cosas era difícil pensar en la victoria. Si acaso por alguna casualidad o error clamoroso del contrario, que no lo hubo ni de lejos. España no se sobrepuso a la manifiesta ocasión fallada desde los siete metros.

Ya el primer partido no gustó porque lo más importante fallaba. De nuevo esa sensación se ha apoderado del combinado nacional. El gol es lo que acarrea buenas sensaciones, atrae al público y permite avanzar, incluso aun jugando mal. En esta ocasión, los muchachos de la Roja no han sabido culminar sus numerosas llegadas al área contraria en ocasión manifiesta de gol. 

España entra en un atolladero, se cuestiona la conformación del combinado nacional y el seleccionador Luis Enrique queda en el candelero más que nunca. Ahora bien, resta un partido. El próximo miércoles frente a Eslovaquia en Sevilla. Hay que ganar y esperar para saber si pasaremos de la fase de grupos, lo que no se sabe es en qué posición. Difícil está hacerlo como primera de grupo como tampoco debería sorprendernos una posible eliminación tras dos partidos erráticos en el ataque. El nivel de esta España es bajo comparado con potentes selecciones como Alemania, Italia, Francia o la actual campeona Portugal que ha perdido en esta jornada. 

La hora de los balances no toca. Hasta que el árbitro del España-Eslovaquia no pite el final no se sabrá el resultado final de este campeonato que se ha embrollado para los nuestros.  La decepción cunde pero se mantiene la esperanza hasta el último minuto. No será fácil lo que venga, pero no queda otra que afrontarlo con la cabeza alta. A por todas se ha dicho, pero así nooooooo. Medítese todo con mucha, mucha fuerza.Valar morghulis.

SI TE ARRIMAS A LOS MEJORES, GRANDES Y BUENOS ALGO DE ELLOS SE UNIRÁ A TI.