domingo, 9 de febrero de 2020

DESILUSIONADO OSASUNA - REAL MADRID 9-II-2020

Se podía. Al menos durante muchos minutos se vio posible un empate ante el siempre difícil Real Madrid. Osasuna cae derrotado en la vigesimotercera jornada de la liga Santander. El llenazo del Sádar -17.000 espectadores- no ha sido suficiente para doblegar a un equipo con el doble, triple o cuádruple presupuesto que el nuestro. Estadísticamente, la diferencia era apabullante antes del pitido inicial. Al final, esa diferencia de calidad económica ha cosechado sus frutos, si bien con premio excesivo: 1-4. No se ha visto mal fútbol en el césped teniendo en cuenta lo que era uno y otro conjunto. 

En el día de hoy, quien ha aguantado mejor se ha llevado el gato al agua porque, entre otras razones, la condición física ha jugado su papel se quiera o no. Esta circunstancia siempre permite tener más competitividad hasta el último suspiro de un partido. Hoy, así se ha visto.

Osasuna planteó un partido sin referencia arriba. No era mala estrategia jugar con falso delantero o nueve para no dar tantas opciones de contrataque a los merengues. Contención, prudencia y velocidad por las bandas eran las mejores posibilidades de los rojillos en este partido. Al final, no ha podido ser ya que el rival poseía recursos de sobra para improvisar en función del desarrollo del encuento.

Los osasunistas salieron bien de inicio y los primeros veinte minutos fueron suyos manejando la pelota sin ceder espacios al contrario. De este modo, se produjo el gol de Unai García -corría el minuto catorce- tras la botadura de un córner y adelantarse al defensor blanco para rematar al segundo palo. Un gol que condicionaba el juego del rival al tener que obligarle a un despliegue sobre el campo y permitir más espacios libres. Aun así, esta circunstancia no se produjo; los jugadores de Florentino Pérez eran muy maduros en situaciones adversas y no se pusieron excesivamente nerviosos como para cometer errores. Los blancos siguieron jugando a su manera hasta poder disponer de las ocasiones necesarias sin preocuparse tanto de mirar el reloj. Es un detalle de competitividad, todo hay que decirlo.

El gol rojillo daba confianza a la escuadra comandada por Yagoba Arrasate como para pensar las jugadas y llevar el ritmo deseado en el choque. Sin embargo, la lesión de Jon Moncayola trastocó algo los planes ya que obligó a un cambio en el centro del campo. Salió Fran Mérida quien,  junto a Darko Brasanac, no pudo contener el empuje de Isco Alarcón, quien hizo posible que los madridistas se hicieran dueños de la medular. Osasuna cedía metros y las llegadas al área de Sergio Herrera eran cada vez más frecuentes por parte de los de Chamartín. Producto del empuje fue el gol del empate en el minuto treinta y tres al quedar un balón dividido en el área navarra, que Isco remató llevando el balón al fondo de las mallas. Una pena porque hubiera sido importante irse al descanso ganando. Y como a perro flaco todo son pulgas, Sergio Ramos marcó el segundo de su equipo de cabeza tras recibir un balón aéreo cerca del marco osasunista. Se llegó así al descanso.

Osasuna tenía un partido muy cuesta arriba y más cuando en la reaunudación los hombres de Zidane salieron dispuestos a sentenciar dominando territorialmente. Presionaban, cortaban balones, salían con fuerza al contragolpe aunque no cosecharon ninguna clara durante casi toda la segunda parte. Así fue hasta los últimos diez minutos del partido, cuando se marcaron el tercero (obra de Lucas Vázquez) y el anecdótico cuarto (de Jovic). 

A Osasuna hay que reconocerle la garra y la voluntad mostradas para buscar las tablas; el míster Arrrasate lo intentó sacando la artillería pesada con Enric Gallego y Marc Cardona por Roberto Torres y José Arnáiz. Sin duda, los rojillos han hecho todo lo que estaba en su mano para superar la fortaleza blanca. No obstante, salvo una ocasión puntual de Rubén García, no se conoció ocasión alguna para superar a Thibaut Courtois. Mucha voluntad acompañada de la afición navarra, pero la fortuna no nos ha sonreído.

Un Madrid bien compacto en todas sus líneas, jugando como bloque, físicamente portentoso y haciendo valer la calidad individual de sus futbolistas marcaron la diferencia. Cierto es que el resultado fue a todas luces injusto porque Osasuna plantó cara y no se arredró ante el duro rival. La diferencia de tres goles fue un castigo inmerecido y más cuando la suerte no te acompaña; así le ocurrió a Íñigo Pérez  al estrellarse su tiro en el travesaño en el descuento. La nata habitual del equipo merengón permitió que el luminoso no reflejara la realidad del partido. El fútbol es así, guste o no.

Los rojillos entran en zona peligrosa con esta segunda derrota consecutiva. Los equipos de la zona caliente empiezan a sumar puntos mientras los nuestros los pierden. ¡Alerta roja! Pero que no cunda el pánico entre los jugadores. Siguiente partido contra el Bilbao, un equipo que siempre nos tiene ganas sin razón alguna.

Más que nunca los osasunistas deben mantenerse como un equipo unido, jugar como lo llevan haciendo pese a los resultados adversos. La afición no les olvida y brinda todo su apoyo como se ha  hecho al finalizar los noventa y tres minutos de partido. Fuerza, coraje, tesón, inteligencia, brío y fe, mucha FE, es lo que hace falta en momentos difíciles y desilusionantes. Ya lo decía San Ignacio de Loyola: "En tiempo de desolación nunca hacer mudanza" (EE, 318). Hay que mantenerse firmes y prestos en las convicciones más profundas para creer que se puede.

Osasuna es Navarra, ergo siempre para adelante; sin miedo, con valentía y confianza para lograr la deseada permanencia. Se ha jugado bien hasta estos momentos oscuros, pero no por ello hay que abandonar lo que ha funcionado correctamente. Son vaivenes que habrá que superar como sea, pero sin prescindir de lo mejor que tenemos. Esto es Osasuna y eso nunca va a morir. Hoy ha faltado más pegada para llegar a puerta. Veremos que ocurre de aquí en adelante pero por de pronto.....Así no. Valar morghulis.

Dedicado al simpático merengue J.S. ¡Fuerza y paciencia!

Otra visión sobre lo mismo en Navarra.com:

domingo, 2 de febrero de 2020

DRAMÁTICO VILLARREAL - OSASUNA 2-II-2020

Drama el que se acerca para Osasuna tras caer en el Estadio de la Cerámica por 3-1 ante el Villarreal en la vigésimosegunda jornada de la liga Santander. No tanto por el partido en sí, sino por lo que significa de aquí a las próximas jornadas. Los tres puntos que han volado hoy muy difícilmente se podrán recuperar o arañar, cuando menos, la próxima jornada ante el siempre complicado Real Madrid. Por consiguiente, la posición de mitad de la tabla que hasta ahora se ha disfrutado puede volar y tener que mirar a cuanto se está del abismo. Y tampoco es que haya sido un desastre lo visto en el terreno de juego por parte osasunista.

El duelo de esta tarde era el primer partido sin el Chimy Ávila. Se le ha echado en falta aunque se pudo conseguir algo más de lo visto en el presente partido sin él.  La alineación de Yagoba Arrasate presentaba la novedad de Marc Cardona como hombre más adelantado junto a Rober Ibáñez de extremo e Íñigo Pérez en el medio campo. Con esta prueba se ha llegado a puerta, se han creado ocasiones pero no se han materializado en goles. No se ha jugado bien pero tampoco mal. A su vez, el Villarreal no ha pasado por encima a los rojillos pero irse al descanso con un gol le ha favorecido para que Osasuna se abriese más de la cuenta. 

Efectivamente, tras una primera mitad de tanteo mutuo, Paco Alcácer ha ganado la espalda a los defensas osasunistas saliendo desde su propio campo; se plantó en solitario ante Sergio Herrera para anotar. Hasta ese momento, hubo ocasiones relativamente peligrosas para ambos conjuntos. Empero, un tanto con doble error navarro (el citado error defensivo y la actuación dubitativa del cancerbero rojillo) ha echado por la borda un primer tiempo aceptable. Jarro de agua fría vivido pues el gol acontecía en el último suspiro del primer tiempo. Gol de los que duelen, y mucho.

No obstante, Aridane igualó las cosas en el cuarenta y siete con un soberbio cabezazo que perforó la red logrando el uno a uno. Las cosas regresaban al punto de inicio que querían los rojillos, pero poco duró la alegría en la casa del pobre. Para el cincuenta y tres Rubén Peña recibió un balón en el lado izquierdo del área y tras hacer una finta a su oponente disparó al segundo palo marcando el segundo de su equipo. Lo curioso del tanto fue que pasó entre una hilera de cuatro jugadores de Osasuna más nuestro portero sin que nadie se percatara de desviarlo. 

Ahí no terminó el revés ya que minutos después, Paco Alcácer volvió a ganar la espalda a los defensas rojillos para llegar sólo al área navarra (el VAR mostró que no existía fuera de juego). En esta ocasión, fue derribado por Aridane y nadie protestó por el claro penalti. Lanzó Santi Cazorla y dejó el marcador a gusto del público.

Lógicamente, el míster Arrasate hizo cambios. Sacó a las dos recientes incorporaciones: Enric Gallego y José Arnaiz. El primero estuvo desaparecido, mientras el segundo gozó de dos ocasiones para marcar en sendos disparos. También se reforzó el ataque rojillo con Adrián López pero eso no evitó la falta de acierto de cara a puerta. Se llegaba pero no culminaba y su oponente cerraba y contenía bien. Terminó el partido sin que Osasuna pudiese marcar algún tanto para maquillar la derrota. Una pena.

A nuestro entender la clave del partido de hoy ha sido la falta de competitividad. Ante un rival con jugadores de calidad, no se debe perder ni una sóla ocasión. Osasuna tuvo al menos tres para marcar cuando iba perdiendo. La escasez de capacidad goleadora era uno de los aspectos a mejorar en el mercado invernal, pero la idea se ha trastocado. La lesión del Chimy mas la de Toni Lato hace que el equipo navarro se las vea para marcar y ganar. Al menos, esa es la impresión que ha dejado en Castellón. Supo jugarle al rival pero no superarle en el luminoso.

Asimismo, el centro del campo rojillo sigue sin funcionar a todo gas. Ante la sanción de Darko Brasanac, se ha tirado de Íñigo Pérez en vez del veterano Fran Mérida, quien sigue acumulando minutos sin jugar a cada día que pasa por una razón u otra. Hoy Rubén García tampoco ha estado como en otros tiempos, pero cabe preguntarse si se debe a un bajón del jugador o a una mala conexión con los centrocampistas de su propio equipo. Medítese.

Hoy los errores defensivos nos han condenado (el primer y tercer gol), la media no contiene lo suficiente para facilitar la cosa a los delanteros y éstos no finalizan bien las llegadas con peligro al área contraria. Hemos perdido gol y la medular no gestiona bien la creación de juego. Muchos flecos que arreglar si se quiere sacar algo en claro para los próximos partidos. El calendario de la segunda vuelta es más complicado que en la primera. Osasuna cierra la jornada complicándose la clasificación en la antesala del durísimo partido frente al líder de la liga. Un Madrid cada vez más crecido.

Mucho se jugaba hoy y no se ha sacado rédito alguno de la visita a tierras castellonenses. Es lo que queda tras ver un partido igualado en muchos aspectos salvo uno: la competitividad. Ésta va a ser necesaria en partidos como el presente, donde no basta jugar medianamente bien para obtener algo en limpio. Deseando equivocarnos, nos tememos lo peor para la próxima jornada. Recemos para que San Fermín y todos los santos nos asistan. Un empate siempre será bienvenido. Por de pronto, así nooooo......Valar morghulis.

No os perdáis el análisis de Navarra.com:

sábado, 25 de enero de 2020

VOLUNTARIOSO OSASUNA - LEVANTE 24-I-2020

Victoria del C. A. Osasuna en la vigésimoprimera jornada de la liga Santander ante el Levante U. D. por 2-0 en el estadio del Sádar. Hoy era un partido decisivo; se disputaban puntos vitales a estas alturas del campeonato contra un rival que busca los mismos objetivos que nuestro club: la permanencia. Asimismo, el choque era providencial ya que se venía de una racha de cinco partidos sin conocer el triunfo. Tras empatar en casa contra el Valladolid, los tres puntos eran más que necesarios para seguir vivos en la mitad de la tabla. Se ha logrado dar un pequeño paso adelante en un momento delicado, si bien más por arrojo, garra, tesón y empuje que claridad de ideas y desarrollo de juego sobre el césped.

Por añadidura, la jornada de este fin de semana nos deja una mala noticia, cual es la lesión de Chimy Ávila para el resto de la temporada. Un verdadero jarro de agua fría cuando más se necesitaba al bravo ariete. Desde aquí le deseamos una pronta recuperación.

El arranque del partido fue optimista para los rojillos. Verticalidad de inicio, dos tiros a puerta y un balón al travesaño de Roberto Torres mostraron las cartas de los osasunistas. No obstante, a pesar de la buena voluntad de inicio, el Levante no lo ponía fácil y trataba de cortocircuitar las subidas de los jugadores navarros. Cierto que los valencianos no gozaron de alguna oportunidad clara para marcar a Sergio Herrera pero tampoco los nuestros superaban las dificultades del partido. Más frescura se necesitaba para doblegar las líneas contrincantes. Hacía falta "abrir" la lata para marcar el ritmo del encuentro, pero esta circunstancia no se produjo en la primera parte.

Complementando todo lo anterior, el colegiado del partido se ganó la amistad de los 14.667 espectadores con sus decisiones hiperecuánimes. Había que ver cómo el señor Soto Grado amonestaba con firmeza a los jugadores del Levante por sus pérdidas de tiempo; favoreció descaradamente a Osasuna pitando faltas que no eran y enseñó tarjetas amarillas a los jugadores visitantes por sus duras y violentas infracciones. ¡Qué primor! ¡Qué profesionalidad! ¡Qué buen hacer! Todo un crack y protagonista del partido. Junto con el árbitro catalán Medié Jiménez, a buen seguro que son invitados a los sanfermines al dejar una loable memoria de su actuación.

La segunda parte siguió por iguales derroteros que la anterior, pero con la inconveniencia de la lesión del Chimy. Osasuna lo intentaba pero no terminaba de cuajar ocasiones claras para marcar; mientras, el Levante se acercaba a puerta con peligro, incluso algo mayor que en el primer tiempo. Así, el melenudo Aridane tuvo que emplearse a fondo para robar un balón a un delantero levantino cuando se disponía a disparar a placer al marco rojillo. Por su lado, el árbitro siguió pasando desapercibido para todo el presente en el estadio. Hasta recibió elogios de una parte de la grada, que seguramente no nos pasarán factura. 

Ante la ausencia del Chimy, salió Róber Ibáñez y lo cierto es que el extremo se marcó una buena actuación dando algo más de brío al tedioso juego de su equipo. Posteriormente, Yagoba Arrasate arriesgó y realizó un doble cambio; sustituyó a Roberto Torres por Íñigo Pérez y a Adrián López por Marc Cardona. Se recomponían algo las líneas y la tenacidad de los locales se mantenía viva. 

Osasuna lo intentaba sin cejar en el empeño, pero sin ocasiones. Se percibía atasco en el medio  campo. Con todo, no fue hasta el minuto ochenta cuando las cosas cambiaron a su favor; tras botarse un saque de esquina, el VAR señaló una infracción dentro del área del Levante que fue señalada con la pena máxima. Así, Rubén García lanzó el penalti y puso las cosas donde todos queríamos. Se abrió el juego y los rojillos se encontraron más cómodos moviendo la pelota. Así y todo, llegó el segundo gol tras una jugada de Marc Cardona por banda derecha para adentrarse en el área y centrar hacia atrás, donde Íñigo Pérez disparó para hacer el segundo de la noche. Gol de la tranquilidad y euforia desmedida en el graderío. No era para menos puesto que fueron muchos los minutos de incertidumbre vividos.

Finalizó el partido y tocan las reflexiones posteriores. Por el lado positivo, Osasuna se afianza en los puestos alejados de la zona caliente; la entrada de Róber Ibáñez dio más profundidad de juego; Aridane es un coloso en la zaga; sin la estrella del equipo también se sabe ganar. Por el lado negativo, hay que señalar la escasa fluidez de juego durante muchos minutos; Fran Mérida brilló por su ausencia lo cual cuestiona la medular; Roberto Torres no rinde al mismo nivel que su compañero Róber Ibáñez; Adrián López sigue sin tener acierto aunque se le vean buenas maneras; el primer gol ha sido a balón parado y eso evidencia la carencia de juego creativo cerca del área contraria. 

Como se ve, la lectura es ambivalente. Se avanza con peros. Quedan partidos duros y rocosos que jugar, amén que las dos próximas jornadas van a ser contra rivales de la talla de Villarreal y Real Madrid. Quizá pequemos de agoreros, pero siempre deseando equivocarnos por el bien del equipo. Si algo ha demostrado el míster Arrasate es darse cuenta de la situación que tiene delante y ponerle remedio. Cabe confiar que sea así.

Esto es lo que hay y no se trata tanto de señalar lo que no funciona como sí las posibilidades que ofrece el equipo. Veremos que es de Osasuna una vez cerrado el mercado de invierno. Estaremos al tanto ofreciendo todo nuestro apoyo. La victoria de hoy puede ser un acicate para que el equipo vaya confiando en sí mismo y arriesgando algo más para lograr sus objetivos. Así siiiiiiiiií. Valar dohaeris.

No olvidéis de echar un vistazo al comentario de Navarra.com:

jueves, 23 de enero de 2020

LA EUROPA FEUDAL

AQUÍ OS DEJO UN BREVE VÍDEO SOBRE LA EDAD MEDIA Y EL IMPERIO CAROLINGIO. RECORDAD QUE CONVIENE VISIONARLO PARA REPASAR LO VISTO EN CLASE.

ALTA EDAD MEDIA: EL IMPERIO BIZANTINO Y EL ISLAM

COMO REPASO DE LO VISTO EN CLASE, OS DEJO ESTE VIDEO RESUMEN ACERCA DEL IMPERIO BIZANTINO Y LOS PRINCIPALES ACONTECIMIENTOS QUE SE VIVIERON ENTRE EL 476 d. C. Y EL AÑO 1453 CUANDO LOS TURCOS TOMAN LA CAPITAL CONSTANTINOPLA.

SEGUIDAMENTE TAMBIÉN OS DEJO OTRO VÍDEO QUE RESUME LOS VISTO SOBRE EL SURGIMIENTO DEL ISLAM, AUNQUE EN ESTE CASO SÓLO INTERESAN LOS NUEVE PRIMEROS MINUTOS.





sábado, 18 de enero de 2020

IMPOTENTE OSASUNA - VALLADOLID 18-I-2020

Se quiso -y mucho- pero no se pudo. Mucha voluntad pero algo carente de acierto y de ideas. Osasuna consigue un empate con sabor amargo en la vigésima jornada de la liga Santander ante el Real Valladolid. Los 15.352 aficionados navarros no han podido ver un nuevo triunfo de su equipo en el Sádar. Lo cierto es que el partido transcurrió muy cuesta arriba ante un contrincante bien plantado y que cerraba certeramente su área; así se explican las pocas ocasiones claras que han dispuesto los rojillos para anotar. 

El choque ha resultado ser un poco anodino puesto que a la iniciativa osasunista se respondía con la contención vallisoletana, sin que ninguno de los dos conjuntos lograra torcer la balanza a su favor en algún momento. Ambos jugaron bien y mal a partes iguales. Desde este punto de vista, el empate en sí resulta justo a tenor de lo observado sobre el césped del Sádar. Tras empatar en tierras gallegas, Osasuna necesitaba ganar para seguir sumando y alejarse de la zona caliente de la clasificación. No se ha conseguido pero se mantiene con las opciones por la permanencia.

De entrada, la alineación rojilla presentó la novedad de Íñigo Pérez por el sancionado Pervis Estupiñán, si bien su actuación ha sido discreta echándose en falta las buenas cabalgadas por la banda del ecuatoriano. Por lo demás, se repetía un once relativamente habitual en los últimos partidos. Así, la medular era ocupada por Oier y Darko Brasanac, aunque su actuación no ha logrado hacer que su equipo dominara territorialmente. La delantera, por su lado, se configuró con la estrella del equipo, el Chimy Ávila, mas Adrián López, quien no termina de encajar en el equipo por su falta de acierto en el uno contra uno o desbordando por los laterales. Al menos, esa es mi opinión.

Con este estado de cosas, los muchachos de Yagoba Arraste dieron inicio al partido pero no terminaron de controlarlo del todo. El Valladolid salió presionando lo suyo para contener la pegada navarra, lo cual hizo muy costoso llegar al área de los pucelanos. De esta manera, sólo un disparo a los tres palos del Chimy Ávila mas un cabezazo de David García fueron las acciones más destacadas de los nuestros en la primera parte. Efectivamente, costaba doblegar al rocoso rival que además se permitía el lujo de llegar a la portería de Sergio Herrera con peligro como para asustar. Un pausado toma y daca resume la primera mitad donde parecía que el primero que diera un zarpazo en la segunda parte se llevaría el gato al agua. 

No fue así como se sabe. El segundo tiempo ofreció más de lo mismo aunque no de manera idéntica. Así el Valladolid la tuvo en el cuarenta y siete de partido al rematar a puerta un balón pasado, pero Segio Herrera se estiró lo suficiente para evitar el gol. Más tarde gozó de una vaselina que se estrelló en el travesaño.

Por su lado, Osasuna lo intentó denodadamente, pero sufrió algún contratiempo como la lesión de Oier, siendo sustituido por Jon Moncayola. Se acercaban los rojillos al área contraria pero costaba traspasarla para disponer de una ocasión medianamente clara. De hecho, lo más cerca que estuvieron del gol fue a través de un disparo del Chimy que el portero pucelano desvió a córner con los dedos de la mano. Cierto que hubo otras acechanzas a la portería rival pero sin consecuencias. Osasuna se estampaba contra el muro albivioleta que vino a Pamplona a hacer su partido y robó un  punto. Los cambios de Arrasate -Róber Ibáñez y Juan Villar- no han aportado lo suficiente para arreglar la falta de puntería a puerta. Hoy no ha sido el día.

¿Qué ha faltado? Mayor claridad de ideas a la hora de atacar, creatividad de juego cerca del área y más desborde por las bandas para acercarse al área. Se han visto mejores partidos hasta la fecha, pero también es cierto que el resto de clubes ya saben a quien se enfrentan cuando aterrizan en el Sádar. A Osasuna ya le cojen la medida por lo que hay que recabar nuevos recursos para seguir obteniendo buenos resultados. Especialmente en casa es donde debe preponderar estas recomendaciones, ya que en los partidos locales se juega la ansiada permanencia. Por de pronto, se suman puntos pero no conviene perder más de los que se ganan.

Por comentar algo, hoy nos queda un sabor agridulce por el resultado sin goles del duelo de hoy. Se entra en una fase de la temporada en la que no sabemos como se rendirá de aquí al final. El mercado invernal no se ha cerrado; se ha incorporado un nuevo jugador (Lato), se han marchado algunos (Brandon y Lillo) mientras esperan otros (¿Enric Gallego? y Kike Barja). Veremos que es lo que depara la plantilla en adelante. Para empezar hay que aclarar qué se desea para la delantera ya que la marcha de Brandon tampoco permite que otros jugadores dispongan de más minutos; son los casos de Marc Cardona y Juan Villar. Asimismo, recuérdese lo comentado sobre Adrián. De igual modo parece que se busca pareja de ataque junto al Chimy Ávila. ¿La carestía de gol hoy explica la duda sobre la delantera rojilla? Ahí lo dejo.

De otra parte, la media Oier-Darko no es del todo segura ante la ausencia de Fran Mérida. Lo que sí resulta muy eficaz es la defensa con el brillante Aridane que ha salvado un par de ocasiones de gol esta tarde. En suma, hay que equilibrar un poco las líneas para tener un juego más compacto ante adversarios bien conjuntados como ha sido el caso de hoy.

Nos despedimos de esta jornada con un puesto en la clasificación de la mitad para abajo. Conviene, por lo tanto, esperar que lleguen mejores resultados para mirar más arriba en la tabla de la liga. Hay jugadores y talento técnico para ello pero el tiempo pasa y las ocasiones no deben desperdiciarse. Nada más en el día de hoy. Así noooooo......Valar morghulis.

Mirad el crítico comentario de Navarra.com:


lunes, 6 de enero de 2020

ALIVIADO CELTA - OSASUNA 5-I-2020

A Dios gracias se salvó un punto en la decimonovena jornada de la liga Santander ante el Celta de Vigo en el estadio de Balaídos. Osasuna cosecha un empate (1-1) tras dos partidos consecutivos en blanco. Se retoma así la senda de acumulación de puntos en pro de la permanencia tras el parón navideño. Con todo, el partido ha sido malo y errático para los rojillos puesto que a punto han estado de naufragar en tierras gallegas. Poco juego y mucha pérdida de balón es lo más que ha ofrecido el conjunto navarro, que sólo lo ha maquillado con el espléndido gol del Chimy Ávila cuando se tenía todo en contra. Cuando menos, esto supone una mejor predisposición para afrontar el próximo partido en casa. 

Los de Yagoba Arrasate plantearon un duelo sin novedades especiales en el once inicial, al margen de sancionados y lesionados. No obstante, la medular con Darko Brasanac y la vanguardia escoltada con Adrián López no cuajaron un buen partido y eso puede explicar la falta de dominio de la pelota y que el Celta de Vigo fuese quien estuviera mejor colocado sobre el césped. 

Eso sí, el cuadro vigués no es que fuese superior a los nuestros, simplemente mostró más decisión en buscar la victoria ante su afición con más corazón que cabeza. Los locales dispusieron de dos ocasiones medianamente claras ante la puerta de Sergio Herrera (una de ellas se estrelló en el larguero); es lo más que consiguió el equipo de Óscar García. La mejor para Osasuna fue al borde del descanso; una mala salida del portero local fuera del área dejó el balón suelto para que Rubén García lanzase el balón hacia puerta, pero su chut pegó en el palo. Sin duda pudo haber cambiado la faz del encuentro, pero no.

La segunda parte no ofreció algo diferente. Ambos equipos siguieron con su juego ramplón, escasos de ideas y con pocas oportunidades de gol claras. De hecho, ambas escuadras marcaron en jugadas aisladas. Primero el Celta en el setenta y cuatro por medio de Santi Mina, quien recibió un balón largo aprovechando un hueco de la defensa osasunista, ganó la espalda a David García y se zafó de Sergio Herrera en su discutible salida marcando a puerta vacía. Un duro golpe recibido para Osasuna, quien realizó cambios inmediatamente. 

Salieron Juan Villar e Íñigo Pérez para dar más profundidad al ataque rojillo.  Esa era la idea, pero el tanto del empate llegó en un centro al área de Pervis Estupiñán que el Chimy Ávila remató de cabeza en plancha para perforar la red. Era el minuto setenta y tres y el argentino anotaba un gol de bella factura. El marcador volvía al punto de inicio y así acabó porque si ninguno mereció ganar, tampoco perder. A partir de entonces, los de Arrasate supieron mantener el pulso hasta el pitido final. 

Jugando mal Osasuna ha sacado un valioso punto que tendrá que apuntalar en el próximo partido en casa. Por otra parte, hay que analizar el raquítico juego de hoy ante uno de los equipos menos competitivos de la liga. No es de recibo que se le haya dejado hacer tanto a un Celta que apenas tenía una idea clara de juego. Si bien el querido Chimy ha vuelto a realizar una de las suyas, no es menos cierto que ha entrado poco en juego merced a la poca conexión entre las líneas rojillas. 

Asimismo, Adrián López ha tenido una discreta actuación acompañando al Chimy, poco acierto en sus acciones en comparación con otros delanteros de la plantilla como Juan Villar o Brandon Thomas. Por otro lado, Darko Brasanac ha estado bastante ausente en la distribución de juego, lo que ha hecho que Rubén García no tuviera forma de generar peligro cerca del área. Por añadidura, los defensas han tenido que bregar bastante en esta ocasión ya que el esférico duraba lo que un suspiro en las botas de los nuestros. 

Este empate coloca a Osasuna en la duodécima plaza de la clasificación a nueve puntos de la zona caliente. Queda toda la segunda vuelta y nada está decidido para bien o para mal. Toca reponerse de esta jornada y seguir con las pilas a tope para lograr la permanencia. Duros y difíciles partidos restan de aquí a final de temporada y conviene mejorar en el juego para tener alguna opción más en partidos como el presente. Hoy se podía haber conseguido algo más en el campo del Celta; si no la victoria, un empate con un juego más elaborado hubiera sido bienvenido. Dicho de otro modo, con más orden y precisión en el juego se podía haber doblegado a un timorato Celta. Queda como regalo de reyes el punto cosechado por el Chimy Ávila, pero esto es cosa de regularidad y no de la fortuna de un día. Por consiguiente, así noooooo. Valar morghulis.
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SI TE ARRIMAS A LOS MEJORES, GRANDES Y BUENOS ALGO DE ELLOS SE UNIRÁ A TI.